dimecres, 3 d’octubre de 2018

La disparé hace 10.860 días


Analizando –hoy en dia y desde la distancia- algunos de mis trabajos publicitarios, no puedo dejar de sorprenderme, lo mucho que hice, cuanto experimenté, como disfruté… y lo más importante, como evolucioné profesional y personalmente. 

La disparé hace 10.860 días y ella fue la imagen femenina de la campaña publicitaría de Forros Rayón. “Los tejidos de rayón son suaves, ligeros, frescos, cómodos y muy absorbentes, no aíslan el cuerpo, permitiendo por lo tanto la transpiración. Por ello son tan apreciados y utilizados para las denominadas prendas de manga. El rayón se produce a partir de un polímero que se encuentra en la naturaleza, la celulosa, por lo que no es una fibra sintética, sino una fibra artificial. Esta por su similitud, era vendida como “seda artificial” hasta que a principios del siglo XX adoptó en nombre de “rayón”. 

No la recuerdo como una campaña complicada, pero sí sorprendente e incluso diria que extravagante, ya que el director creativo, después insistir hasta la saciedad que quería a la top model catalana Judith Mascó –para la campaña- a posteriori decidió encuadrar tanto, tantísimo los originales fotográficos que la decapitó. Sí lo que os estoy contando es cien por cien verídico. Nos adaptamos para la realización de las sesiones fotográficas a la agenda de la top Judith, tarea nada fácil, ya que ésta (la agenda) había de encajarla, también, con el resto de colaboradores (peluquero, maquillador, estilista, asistente fotográfico…) y con la del modelo masculino, para que luego, finalizadas las sesiones fotográficas, en un acto sublime de creatividad, Santi Anglada, el director creativo (autorizado por su agencia y el cliente, La Seda de Barcelona) les cortara la cabeza (metafóricamente hablando) a ambos. 

Trabajé en mi estudio de la Gran Via de Barcelona con mi equipo de colaboradores habituales. Iluminé con un spot fresnel HMI de 2.500 w que me permitía controlar mejor las sombras que provocaba el movimiento del cuerpo en el forro del imponente abrigo de piel y los brillos imprescindibles del Rayón. No es fácil encontrar la imagen de un sujeto fotográfico, que por lo general se muestra escondido de la vista y en el interior de las prendas que lo utilizan. Por ello estudiamos con Judith un movimiento que pareciera casual, para repetirlo en sucesivos disparos de la Hasselblad, coordinando la acción del cuerpo con la expresión de la cara. El estilismo era importante para confrontar la utilidad del forro en un abrigo carísimo, con un jersey de punto y unos pantalones tejano de lo más normal en el uso diario. 

Reproducción de una de las piezas de la campaña publicitaria 


 * Resumen del articulo escrito por el equipo de redacción del Blog Elegancia dos punto cero.