dilluns, 8 de juliol de 2013

Flashback 203

Justo antes de entrar en Ruanda, todavía en Zaire, cruzamos el Albert National Park una pequeña planicie rodeada de montañas y sin ningun tipo de control de acceso, excepto un Lodge semivacío. A la entrada del parque, uno de los motoristas paró para reponer combustible, siendo rodeado inmediatamente por un numeroso grupo de babuinos curiosos que muy pronto tomaron la moto como propiedad suya. El compañero motorista decidió apartarse –por prudencia y también un poco asustado- y esperar la llegada del resto del equipo que viajaba en el Land Rover para que entre todos pudiéramos hacernos con la situación y alejar a los babuinos, que no dejaron de controlarnos. 
Esta fue la primera experiencia que tuvimos con la fauna terrestre a lo largo del día, debo decir que fuimos algo inconsciente hasta que se nos pasó la sed de “animales” puesto que nos acercábamos con exceso a los elefantes, circulábamos con las motos entre los búfalos cafre… Tras los primeros contactos tan deseados recuperamos el razonamiento y tomamos conciencia de que nos habíamos acercada demasiado a dos de los animales más peligrosos de África, el elefante y el búfalo cafre, suerte que ellos fueron tolerantes y compresivos, a pesar de no estar muy acostumbrados a las personas, con nosotros y por suerte no pasó nada, aunque creo que nuestro desparpajo les molesto más que intimidó. En realidad fue el día en que nos pareció saborear plenamente el continente africano, por muchos kilómetros que lleváramos a nuestras espaldas.