dijous, 20 d’octubre de 2016

La disparé hace 6.900 días


No me cansaré nunca de decir que en las sesiones fotográficas, sea cual sea su temática y/o esquema, hay que seducir, fascinar, cautivar…al sujeto hasta atraerlo a nuestro terreno y despojarlo -metafóricamente hablando- de todas las barreras que posiblemente haya construido a su alrededor, sólo cuando esté libre de sus propios miedos y complejos podremos acceder a él y capturar toda su magia y personalidad. 

La disparé hace 6.900 días y para su realización la colaboración de la agencia de modelos Francina fue básica, ya que reunir a: Yamile, Ariadne, Michaela, Tammy y Xenia cinco de sus “estrellas” no fue- que digamos- una tarea sencilla ni escueta, pero la buena sintonia entre todos los responsables de los diferentes equipos nos permitió encajar agendas y realizar los nueve originales del reportaje de moda “Clase de geometría” donde las medias de cuadros, rombos, motivos lineales y relieves estructuran las aspectos más gráficos de los panties de fantasia. Tendencia de éxito (finales de los noventa) que reinterpreta efectos y looks tradicionales modernizados por Lycra, el elastano de Dupont, que componen los tejidos de las medias, complemento indispensable en cualquier armario femenino. 

Rodearse de buenos profesionales para la realización de cualquier trabajo es básico, pero si tienes que trabajar con cinco modelos “estrella”, por mucho que a algunas de ellas las conozcas desde sus inicios, el maquillador-peluquero y la estilista son primordiales y no debe escatimarse ningun recurso en ambos departamentos. Su profesionalidad y autoridad en la materia –cuanto más reconocida y pública mejor- traslada seguridad, confianza, tranquilidad… a las modelos y, así, ellas no discutiran los looks que les han sido asignados a cada una de ellas, pues, a menudo, la armonía y el buen ritmo de las sesiones fotográficas (con más de una modelo) suele romperse por rencillas y envidias entre ellas, aunque, como en muchas otras profesiones, la inseguridad tampoco es una causa menor. 

Seleccioné un fondo neutro pintado a mano en tonos grisáceos. Para que el protagonista del reportaje tuviera el máximo de notoriedad y visibilidad y no fuera engullido por el vestuario, decidimos que jugaríamos con el color negro y acentuaríamos el maquillaje de las modelos para que al forzar la película en el revelado sus pieles fueran pálidas, blancas y trasparentes aportando luminosidad al original fotográfico. 

Para conseguir los tonos azulados de la imagen trabajé con film Ektachrome Tungsteno de 64 Asa, iluminando el set con dos antorchas Broncolor de 5.500º Kelvin con ventanas textiles buscando el reparto de la luz muy equilibrado. A las ópticas de la Nikon F3 les puse un filtro Wratten 81 A para equilibrar ligeramente la temperatura de color. Al trabajar con la ropa negra y buscar las pieles de las modelos muy transparentes a pesar de haber acentuado el maquillaje, forcé el revelado en dos tercios de diafragma que me permitía mantener detalle en los tonos negros, aclarando las pieles y potenciando los dibujos de las medias.