dimarts, 16 de gener de 2018

La disparé hace 6.465 días


Hay sesiones que nadie sabe muy bien porqué son catalogadas de: sencillas, elementales, nada complicadas, ni complejas…, mi consejo es que no os confiéis, ya que en fotografía como en la vida, nada es lo que parece y el menor incidente puede dar al traste con toda planificación. 

La disparé hace 6.465 días en el inmenso showroom que el cliente tenia en Barcelona, y aunque debo reconocer que el espacio carecía de algunas que otras características técnicas que me hubieran facilitado la iluminación, en otros aspectos era más que perfecto. 

El director creativo de la campaña era Carles, de Subirà i Associats, había colaborado con él en múltiples campañas y teníamos una excelente relación, nos unían muchos puntos en común en cómo afrontar, estructurar, planificar... y sobre todo realizar una sesión fotográfica, en la cual, el cliente, quizás por poco experimentado estaba algo inseguro del look final de la campaña y sólo veía su producto, grande, más grande en la imagen final. 

Ya sé que pensareis que estoy loco, pero en esta sesión como en cualquier otra el casting también tenía su importancia ya que, en el modelo, precisaba una determinada altura, masa corporal, forma de la cabeza… 

Disponía de un espacio limitado en un showroom lleno de camas, que desmonté parcialmente para situar favorablemente el set con los mínimos atrezos necesarios. Iluminé con un Kinoflou muy localizado y apantallando, ya que aproveché la luz natural de un ventanal para obturar a baja velocidad. Trabajé con la Hasselblad 500C y un angular Distagón de 50 mm. muy equilibrado para darle importancia a la funda nórdica, y posicionar al modelo con una perspectiva óptica más lejana que la real. Utilicé film Ektachrome 100 y el fondo de NYC se incorporó en post producción.