dilluns, 5 de juliol de 2010

Flashback 48

Las ciudades Vic e Igualada con cantidad de industrias dedicadas al curtimiento de pieles marcaban los indicadores del mercado.
El curtimiento de pieles precisa poco agua no necesariamente de calidad; contamina mucho por los productos derivados de cromo y otros metales pesados, los taninos y químicos diversos; hiere al olfato y es trabajo duro para los operarios. Es ancestral al igual que sus métodos, no en vano los curtidores igualadinos asesoraron la película “EL PERFUME “ basada en la novela de Patrick Suskin que se rodó en parte en el barrio gótico de Barcelona.
Los lugares de trabajo, las tenerías, acostumbran ha estar en viejos edificios oscuros y húmedos. Son espacios cargados de cierto misterio acentuado por el ronroneo grave del girar cadencioso de los bombos de madera donde se curten las pieles de bovino que luego admiraremos en las lujosas tiendas Fendi, Prada, Manolo Blanick… Están a lo largo del río Anoia que les provee de agua mediante una acequia en la parte baja de Igualada, que actualmente se está recuperando casi por completo.
Con la pobre iluminación ambiental, tres bombillas de apoyo -lo justo para no tropezar- y buscando la alianza en el entorno, así afronte documentar un proceso industrial de características nada fáciles para el fotógrafo, que ilustren, informen y cuenten historias al lector de imágenes.