dimarts, 16 d’agost de 2011

Flashback 106


Las gárgolas con figuras antropomórficas de animales y personas, cuya función práctica es la de evacuar a cierta distancia de las fachadas el agua de la lluvia, acostumbran a ser remates arquitectónicos de piedra tallada que se nos manifiestan con profusión en grandes iglesias, catedrales y también en algunos edificios civiles de cierta importancia. La distancia y altura en que están situados nos impide a simple vista apreciar el gesto y los detalles generalmente asociados al mal. Suelen representar a figuras que desde las alturas, y mirando hacía el suelo en general, se nos muestran amenazantes en su expresión y gesto, clara muestra de una iconografía propia de la Edad Media donde ésta era más potente que la escrita.

Los búhos que os muestro en el post no son gárgolas, pero su inspiración iconográfica está basada en los mismos principios de representatividad, los fotografié porque rematan las alturas de un edificio muy emblemático de mi ciudad natal al que tuve acceso para fotografiarlos.