dilluns, 7 de maig de 2012

Flashback 144

Los peinados de las mujeres en el África sud sahariana no dejaban de sorprenderme y de llamarme la atención, esculpidos, compactos, recortados, aéreos… verdaderas filigranas. Las peluqueras estaban instaladas, normalmente, en el mercado o en cualquier rincón de la ciudad, sus clientas, las mujeres, vestían con telas estampadas de llamativos y vivos colores, que muchas de ellas combinan con tocados a juego con los vestidos que se colocan con gran maestría, de forma sencilla por su práctica diaria, de diversas y elaboradas maneras. 

En algunas etnias la fortuna de la familia son las joyas que lucen las mujeres y tener un cuerpo orondo acostumbra ha ser un símbolo de estatus social pudiente. Era habitual verlas con unos palitos que actúan a modo de cepillo de dientes -un extremo es para pasárselo entre los dientes, el otro totalmente desmochado el cepillo- 

Buenas conversadoras y comunicativas, cuando las enfocaba con la cámara no lo rechazaban, sabían que algo de ellas había despertado mi interés y se sentían halagadas y complacidas, solían dedicarme un sonrisa e incluso algunas palabras de agradecimiento - todo lo contrario, sucede en la sociedad actual que vivimos en el llamado “primer mundo” cuando con una cámara enfocas a algunas personas en plena calle - A lo largo de la expedición pude comprobar que tan grande como es África son también sus diferencias entre culturas y sociedades, y tuve que aprender a distinguir en cuales de ellas me encontraba para actuar, pues no siempre fui bien recibido con mis cámaras.