dilluns, 18 de novembre de 2013

Flashback 222

Desde Marangu nos desplazamos 630 kilómetros hasta la capital de Tanzania Dar-es-Salaam con la intención de llegar hasta el mismísimo Julius Nyerere presidente del país, por aquel entonces, si fuera preciso. 
En 1889 se declaró Tanganika como protectorado alemán por las presiones de Inglaterra al Sultán de Zanzíbar que cedió el vasto territorio de 937.972 kilómetros cuadrados al kaiser. A razón de la Primer Guerra Mundial Alemania perdió la colonia que en la actualidad es la República Independiente de Tanzania. 
Nos instalamos en el Florida Inn donde pasamos varios días tumbados en la cama, del modesto hotel, mirando hipnóticamente el cansino voltear del ventilador en el techo de la azulada habitación, esperando las llamadas telefónicas que nos confirmaran las audiencias solicitadas a las autoridades del país. 
Durante nuestra estancia en Dar-es-Salaam pudimos observar la coexistencia de religiones en el país, con un 45% de animistas, 30% de mahometanos y un 25% de población cristina de diferentes congregaciones. También, como la espera fue larga, pude apreciar la riqueza de los estilos de la escultura Makondé que habitualmente encuentras en comercios, hoteles ministerios… dándote la bienvenida. El arte Makondé se caracteriza por sus figuras estilizadas y largas formas, recordando las esculturas de Giacometti, Siempre en ébano negro, de aspecto frágil y, quizás, siendo su equilibrio lo más atrayente de ellas, me atrevería a decir que son mitad aire, mitad materia. Con tiempo ocioso, mientras esperábamos respuesta, visitamos Bagamoyo, que fue un importante centro de embarque de esclavos, capturados en el continente por el Sultán de Zanzíbar.