dimarts, 10 de desembre de 2013

Flashback 225

Al finalizar la ascensión en moto al Kilimanjaro abandonamos Tanzania para entrar en Kenia cuya frontera coincide con el paso por el corredor occidental del parque Tsavo que atravesaríamos dos veces, ya que decidimos tomarnos unos días de descanso en las playas del mar Índico antes de iniciar la ruta de regreso hacía Igualada. 
Kenia con sus 552.644 kilómetros cuadrados era y es uno de los países más turísticos de África occidental. Tras las exploraciones de Stanley los ingleses la empezaron a explotar en 1885 y en 1920 la declararon colonia inglesa hasta 1963 en que Yomo Kenyata la proclamó república independiente. Yomo Kenyata, hijo de un hechicero kikuyu, estudió antropología y publicó algún libro en su época de estudiante en Inglaterra. En 1952 fue impulsor de la revolución Mau-Mau que significa, en swagili, “arrebatar”, masacrando a los colonos establecidos en tierra de los kikuyus hasta obtener la independencia. Con Yomo Kenyata, kikuyu, presidente del país, Kenia alcanzó una de las mayores evoluciones de los países africanos de la época, siendo parte de su éxito la gestión de la paz tribal entre las etnias más influentes como los: masai, kambas, samburu, turkana… y otras menores como los: chagas, mandis, nyakas… todos ellos hablan swagili perteneciendo al gran grupo de lenguas bantú. 
La Kenia independiente siguió dentro de la Commonwealt y creó una industria turística orientada a los “safaris fotográficos”, para así preservar la rica fauna autóctona que ya mostraba cierto riesgo de extinguirse debido a la caza masiva de sus especies por cazadores profesionales, furtivos y el alto incremento de granjas y cultivos. 
Nuestro paso por Kenia fue como un paréntesis, en nuestra aventura africana, ya que debido a su estructura mas anglófona (por los años de colonialismo) que africana, parecía que todo era más llevadero, próximo, fácil… aunque quizás la sensación sólo la percibiéramos nosotros por los miles de kilómetros recorridos y periplos que acarreábamos a nuestras espaldas.. No hicimos turismo al uso, y logrado nuestro objetivo –ascender en moto al Kilimanjaro- deseábamos concluir nuestra aventura, pero todavía debíamos terminar de cruzar Kenia y seguir con Etiopia, Sudán y Egipto donde embarcaríamos hacia Europa.