dilluns, 25 de novembre de 2013

Flashback 223

Nuestro peregrinaje por los distintos ministerios de Tanzania estaba guiado y auspiciado por el embajador español en Dar-es-Salaam, quien nos facilitó la autentificación y validación del primer permiso de ascensión en moto al Kilimanjaro. 
El Sr. Mariñas y su esposa nos acogieron con un gran interés y diria que hasta cariño, ofreciéndonos todo lo que oficialmente podíamos precisar. Nuestras largas horas de espera en la embajada las pasábamos leyendo la prensa española, que con retraso se recibía por valija diplomática. Me llamó la atención las notas que el embajador había escrito al lado de algunos artículos, con comentarios y precisiones muy puntuales, en rojo, acerca de la noticia y los datos que en ella se incluían. 
El peregrinaje burocrático para ir ascendiendo de sub secretario a secretario del ministro de un determinado sector, que declinava la solicitud, a otro departamento de mayor potestad o competencia más adecuada a nuestra demanda fue laboriosa y agotadora, pero siempre con la esperanza que las gestiones, de notas verbales y directas, del embajador con el ministro correspondiente darían fruto. Después de largos días de espera, peregrinaciones a los ministerios, conversaciones telefónicas entre responsables políticos de Tanzania, el Ministro de Recursos Naturales y Turismo, responsable directo de los Parque Nacionales nos recibió, redactando personalmente el documento que nos daba permiso para la ascensión con moto al Kilimanjaro, y a fin de que no hubiesen más dudas, envió copia a todos los estamento vinculados y muy concretamente al guarda de la barrera que nos había denegado el paso. 
Felices regresamos, volvimos a contratar a los porteadores y a Simon Andrea Minja que había rechazado otros trabajos como guia, para poder hacer con la expedición en moto Igualada-Kilimanjaro la primera ascensión en moto al Kilimanya N’jaro, la montaña de los Dioses. 





dilluns, 18 de novembre de 2013

Flashback 222

Desde Marangu nos desplazamos 630 kilómetros hasta la capital de Tanzania Dar-es-Salaam con la intención de llegar hasta el mismísimo Julius Nyerere presidente del país, por aquel entonces, si fuera preciso. 
En 1889 se declaró Tanganika como protectorado alemán por las presiones de Inglaterra al Sultán de Zanzíbar que cedió el vasto territorio de 937.972 kilómetros cuadrados al kaiser. A razón de la Primer Guerra Mundial Alemania perdió la colonia que en la actualidad es la República Independiente de Tanzania. 
Nos instalamos en el Florida Inn donde pasamos varios días tumbados en la cama, del modesto hotel, mirando hipnóticamente el cansino voltear del ventilador en el techo de la azulada habitación, esperando las llamadas telefónicas que nos confirmaran las audiencias solicitadas a las autoridades del país. 
Durante nuestra estancia en Dar-es-Salaam pudimos observar la coexistencia de religiones en el país, con un 45% de animistas, 30% de mahometanos y un 25% de población cristina de diferentes congregaciones. También, como la espera fue larga, pude apreciar la riqueza de los estilos de la escultura Makondé que habitualmente encuentras en comercios, hoteles ministerios… dándote la bienvenida. El arte Makondé se caracteriza por sus figuras estilizadas y largas formas, recordando las esculturas de Giacometti, Siempre en ébano negro, de aspecto frágil y, quizás, siendo su equilibrio lo más atrayente de ellas, me atrevería a decir que son mitad aire, mitad materia. Con tiempo ocioso, mientras esperábamos respuesta, visitamos Bagamoyo, que fue un importante centro de embarque de esclavos, capturados en el continente por el Sultán de Zanzíbar. 





dilluns, 11 de novembre de 2013

Flashback 221

Marangu Hotel, regido por una alemana de mediana edad era el punto de partida para la ascensión al Kilimanjaro por la cara sur, la más utilizada y con refugios a distintas alturas, que acogen a más turistas que montañeros, pero era la que nos ofrecía la accesibilidad con las motos. El hotel nos facilitaba la contratación de guia, porteadores y equipo rudimentario (ropa, anoraks, botas…) para soportar las bajas temperaturas de la ascensión, a la vez que nos permitió instalar nuestro campamento en sus jardines entre los bungalows que utilizaban los escasos turistas que en aquella época visitaban Marangu. 
Teníamos un permiso del Ministerio de Asuntos Exteriores de Tanzania que autorizaba la ascensión en moto y, nada más instalarnos, nos pusimos a desmontar pieza a pieza las dos motos Bultaco Sherpa para limpiar y engrasar todos sus componentes, regular la carburación para un mejor rendimiento en altura y dejar las motos listas para cubrir el principal objetivo de la expedición, subir el Kilimanjaro en moto. 
Todos los miembros de la expedición con Simon Andrea Minja, el guia que comandaba el grupo de quince porteadores, equipados y cargados, nos presentamos al punto que da acceso a traspasar la barrera por donde se inicia la ascensión al Kilimanjaro, pero… ¡¡sorpresa!! el acceso nos fue denegado, ya que el guardia no reconoció el permiso del Ministerio de Asuntos Exteriores de su país, donde se especificaba que nuestra expedición viaja con dos motos y podia ascender el Kilimanjaro con ellas. Aun así el guardia no para de repetir Pikipiki (moto) NO!!! y no hubo manera de sacarle de Pikipiki NO!!! ante lo cual decidimos aplazar la ascensión. 
Despedimos a los porteadores y guia y tres de nosotros nos desplazamos a la capital Dar-es-Salaam para iniciar un peregrinaje por embajadas, oficinas, ministerios… con el propósito de no regresar a Marangu hasta obtener el permiso de ascensión con las Pikipikis o motos, pero asegurándonos de que está vez la autorización no fuese revocada por el guardia encargado de levantar la barrera, que era el importante. 





dilluns, 4 de novembre de 2013

Flashback 220

Arusha y Moshi eran / son dos ciudades importantes de Tanzania, situadas al norte de la estepa Massai, cercanas a la frontera con Kenia donde los volcanes Meru, Kilimanjaro y Mawenzie son su skyline respectivamente. Éstas se encuentran en Tanzania fruto de la negociación colonial (reparto del continente africano) entre la reina Victoria y el Kaiser (que eran primos). Como Alemania no tenía ninguna montaña importante en la antigua colonia de Tanganika, Inglaterra accedió a seccionar de Kenia el Kilimanjaro de 5.963 metros de altitud. 
Todas las ciudades africanas con un nivel alto de población mostraban (por lo general) unos comercios algo más estructurados, pero también ciudadanos que defendían su subsistencia a pie de calle. Fuera de las urbes, ya en las laderas montañosas de los volcanes, las plantaciones de café mostraban quan importantes eran éstas para la agricultura del país. La recolección de los granos rojos, que indica que estos ya están maduros, se hace uno a uno. Si tenemos en cuenta que la altitud donde se cultiva el café va unido a su calidad, el café de Tanzania goza de gran valor en el mercado internacional. 
En la pequeña población de Marangu, a los pies del Kilimanjaro, nuestra expedición instaló el campamento base para la ultimar todos los preparativos para la ascensión en moto al Kilimanjaro.