dijous, 16 d’octubre de 2014

LA BELLESA DE LA MÀQUINA


Son necesarios algo menos de 55 segundos para percatarse de la importancia que tiene la recuperación de cualquier archivo fotográfico, siempre y cuando éste reúna la calidad suficiente, pero para apreciar en su totalidad el proyecto “La bellesa de la màquina” se necesitan algunos más. 

La fotografía industrial anterior a la época del photoshop traspasa la frontera de la realidad para posicionarse cerca del híper-realismo que los artistas retocadores le conferían. Viví sus últimos momentos; conocí y trabajé con verdaderos maestros retocadores del aerógrafo, lápiz y pincel, que me transmitieron parte de sus conocimientos, aunque no logré su indiscutible habilidad, destreza… que tanto, por aquel entonces, me fascinava. 

Ramon de Baños (1890-1980) es un ejemplo notable de un fotógrafo retocador y cineasta, que documentó la industrialización de Catalana de Gas entre otros fotógrafos como: Adolf Mas, els Napoleón, Emili Godés, Montserrat Segarra, Brangulí…. Es loable que la Fundación Catalana de Gas – Fenosa conservara todos los negativos y originales de esta época y, aun lo es más, que decidiera recuperar las imágenes más significativas en una exposición itinerante y editar una extenso catálogo de la misma. Las cincuenta y ocho fotografías retocadas que componen el álbum de 1947 y el film de Ramon de Baños junto a otras imágenes documentales de distintos autores, nos ayudan a situarnos en la industrialización de la post-guerra. 

La bellesa de la màquina es un proyecto bien estructurado y documentado por Norbert Tomàs comisario del mismo. En su labor el comisario ha sabido extraer lo más interesante y representativo de la fotografía industrial que el gran archivo de la empresa Catalana de Gas posee, dándole, así, visibilidad y reclamando para la fotografía industrial un lugar en la historia fotográfica de nuestro país. Éste no es el único ejemplo, ya que recientemente también hemos asistido al de la fábrica Trepat de Tàrrega a cargo de Joan Foncuberta y que fue presentado en el Festival Embarrat, organizado por Jesús Vilamajó y Natalia Loreta, la pasada primavera y unos meses más tarde en Les Rencontres d’Arles. 

Si tenéis ocasión de ver la exposición “La bellesa de la màquina” no os la perdáis. Como tampoco la posibilidad de disponer de un catálogo de la misma, ya que las reflexiones que Norbert Tomàs va desgranando en él son altamente interesantes.