dilluns, 5 de desembre de 2016

La disparé hace 6.810 días


Durante años fui considerado un especialista en la realización de campañas publicitarias donde el desnudo, mayoritariamente el femenino, era el protagonista y trabajé con las más prestigiosas agencias de publicidad del país. 
No se muy bien como llegué a dominar esa área (el desnudo) de la fotografía, pero si que puedo decir que siempre me he sentido y me sigo sintiendo cómodo en ella. Y quizás por eso me he servido de ella en la construcción de varios de mis proyectos más personales, como: “Génesis”, “Opression”, “Ensayo de hombre sin cabeza”, “El arte de ser mujer”… los cuales podéis ver en www.josepbou.com

La disparé hace 6.810 días y ella junto a otros seis originales fotográficos más fueron la base sobre la que se cimentó la campaña publicitaria en prensa y puntos de venta de Matratzen, colchones de alta gama. 

El desnudo ha sido utilizado en el mundo de la publicidad y marketing como reclamo para vender múltiples productos en infinidad de ocasiones, pero jamás me habían encargado una campaña (y he realizado muchas a lo largo de mi trayectoria profesional) donde el nexo del cuerpo desnudo fuera el -bienestar, la salut, el descanso.. de éste- y mucho menos mediante el cuerpo desnudo masculino, ya que la publicidad suele valerse, para vender más y mejor, del cuerpo femenino y mientras la sociedad no lo rechace ellos (los publicitas) seguiran valiéndose de ellos. 

En una sesión de desnudo es primordial acertar con el casting, ya que un error en él conducirá la sesión al desastre. Analicé todas las características que el director creativo de la agencia de publicidad me había pedido y decidí apostar por Jörgen Wahal, ya que había trabajado con él, sabía que me daría perfectamente lo que me exigia el cliente y por eso luché, incansablemente, hasta convencerlos que merecía la pena pagar algo más por él. 

Con el modelo aprobado, pieza fundamental en esta sesión, me centré en organizar la sesión. Reunido con Teresa, jefa de producción, optamos por trabajar en un plató de tamaño medio, ya que no necesitaba grandes dimensiones, más era imprescindible que dispusiera de calefacción –ya que nadie puede meterse en una sesión de desnudo en un plató donde no se pueda regular la temperatura del mismo-; que accedieran a pintar el fondo negro y que nos facilitaran ellos mismos los equipos de iluminación. 

Disparé con Hasselblad y film Tmax 100Asa más el punto crítico residía en la iluminación, puesto que para controlar los volúmenes musculares del cuerpo debía precisar muy bien las sombras y para ello utilicé un sólo punto de luz con un Spot Fresnel HMI de 4.000 Kw. apantallando ligeramente las sombras más amplias del cuerpo, que controlé fotométricamente para que no se me unieran con el fondo negro. El trabajo de dirección del modelo fue sutil y muy medido en el gesto, quizás donde Jörgen tuvo más dificultad fue en tensar musculatura parcial del cuerpo, sin que el gesto y la expresión perdiesen la relajación que exigía la campaña.