dimarts, 7 de febrer de 2017

La disparé hace 5.520 días


He fotografiado a varios, bastantes, unos cuantos… “celebrities”. Jamás he planteado y/o abordado dichas sesiones fotográficas de manera diferente a cualquier otra, pues, estoy convencido que la mejor arma para ganarse su confianza (como con todo el mundo) es mostrarles empatía y una buena toma, por eso es de vital importancia trabajar concienzudamente para así lograrlo, ya que de ello, la mayoría de la veces, dependerá el éxito de nuestro trabajo. 

La disparé hace 5.520 días y ella es la imagen, una de las muchísimas que he realizado a lo largo de mi trayectoria profesional, en que la “celebrity” a fotografiar ha permanecido menos minutos en el set fotográfico. 

Jordi González era, a finales del 2001, el presentador del programa televisivo nocturno “VITAMINA de City TV” de Barcelona y por como todos acataron sus exigencias diria que era algo más que su estrella, ya que la realización de la misma se organizó y planeó en base a los minutos que él (Jordi González) me concedería. 
Conocedor de su poder también trató de imponer donde debíamos realizar la toma fotográfica, pero ante mi negativa -única y exclusivamente por aspectos técnicos- debidamente expuesta y razonada a la agencia de publicidad Casadevall & Pedreño finalmente aceptó mi plan de trabajo. 

El original fotográfico de la campaña publicitaria para “City TV” siempre la concebimos, el director creativo y yo, como una imagen construida a partir de varias o muchas fotografías, pero ambos estábamos de acuerdo -y por eso me dio soporte- en que la fotografia de Jordi González debía ser real, autentica… no podíamos hacerla en un fondo croma de estudio, él debía pisar la calle. 

Con ánimo de no enemistarme con nadie, y facilitar al máximo las cosas, propuse montar el set fotográfico a escasos metros de donde la cadena televisiva, City TV” ahora 8TV, tenia por aquel entonces los estudios, en la confluencia de la plaza Francesc Macià / Diagonal, ya que así Jordi González debidamente vestido, maquillado, peinado… sólo tendría que andar unos pocos metros desde su camerino, colocarse en el punto señalado por mí, debidamente iluminado, y ofrecerme su más cautivadora, atrayente… imagen, la misma que noche tras noche ofrecía a sus espectadores. Así lo hicimos y el éxito fue rotundo. 

Con el permiso del ayuntamiento en el bolsillo; una buena cantidad de garrafas de agua; con parte del equipo esparciendo, con la ayuda de unas escobas, agua para que así el suelo se mantuviera uniformemente mojado: con un flash de estudio, con ventana textil, alimentado por una batería autónoma, ya que técnicamente la iluminación nocturna precisa encontrar el equilibrio entre la luz ambiental y la principal; mi equipo y yo, bien abrigados, nos instalamos en la pequeña isleta que había en la avenida Diagonal con la plaza Francesc Macià, ya que desde este enclave tenia un punto de vista perfecto para que posteriormente, en post-producción, pudiera dar cabida a las demás imágenes con las que construiría el original fotográfico. 

Para las imágenes de fondo, fue imprescindible mantener las características de la iluminación y en todas ellas el punto de vista de la imagen del personaje. Tras fotografiar a Jordi González dediqué parte de la noche a fotografiar aquellos elementos que creí imprescindibles y necesarios para componer el fondo nocturno del original fotográfico de la campaña. No recuerdo exactamente cuantos fotografié, pero creo que éste es el original fotográfico con más capas de todos los que yo he realizado. 

Debo decir que cuando trabajas con una “celebrity”, aunque sea de noche, nunca puedes evitar las aglomeraciones y siempre hay alguna que otra anécdota, como la colisión, sin consecuencias, que -en medio del tráfico real y en plena hora punta- un conductor, absorto, tubo con otro vehículo. 
Puede ser algo molesto trabajar en estas condiciones, pero también tiene su parte positiva, ya que sube el ánimo, aumenta el ego del protagonista y normalmente suele traducirse en mejores imágenes fotográficas.