dijous, 8 d’abril de 2010

Flashback 35

En mis fotos siempre que puedo busco el componente humano. En la ciudad los gestos y aptitudes de sus habitantes la humanizan, aunque la evolución, las normativas y regulaciones tienden a distanciar la espontaneidad. Para el fotógrafo cada vez es más difícil obtener imágenes de personas que no les importe ser fotografiadas. Nos “civilizamos” y el constante pedir una moneda por una foto -en los países denominados tercer mundo- se ha convertido en una tendencia a reclamar derechos ( la mayor parte de las veces sin razón ) a todo aquel que lleve una cámara encima, incrementándose un desprecio hacía esta profesión y catalogando a todos de “paparatzo”. El fotógrafo, sin ganas de entrar en discusión, dirige su mirada hacía otro lado, el reflejo de esta situación será latente cuando visualicemos la imágenes captadas en la actualidad.