dilluns, 16 d’abril de 2012

Flashback 141

Al cruzar el rio Senegal dejamos atrás un mundo lleno de etapas duras y difíciles; de experiencias, vivencias, sensaciones… irrepetibles y un territorio seco y desértico con un número muy bajo de población por kilometro cuadrado. 

Las dos ciudades fronterizas Rosso en Mauritania y Richard-Toll en Senegal eran una muestra de la gran diferencia que suponía estar a un u otro lado del rio. El aire seco del desierto iba cargándose de humedad y las temperaturas dejaron de ser extremas para tornarse más templadas, ya no pasaríamos largas etapas sin ver a casí nadie y era novedoso ver los mercados, con cantidad de productos frescos que apenas conocíamos y con los que nos íbamos encontrando. Habíamos entrado en el África sub-sahariana donde el cruce de etnias, tradiciones y costumbres me iba sorprendiendo por la cantidad y variedad de matices entre ellas; la gente tenía siempre una sonrisa en los labios y la mano tendida al viajero que los visitaba, y por encima de todo, tuve que acostumbrarme al factor tiempo, una dimensión desconocida para ellos, al menos, según lo entendemos nosotros. 

La diferencias eran muchas y era evidente que habíamos entrado en un nuevo enclave y territorio, el símbolo de la Cruz Roja Internacional representado por una “media luna roja” en los países musulmanes, no lo volveríamos a ver hasta Sudán al otro lado del continente africano.