dilluns, 19 d’agost de 2013

Flashback 209

El recorrido por territorio ruandés nos mostró un país de gente trabajadora, ya que pocos ociosos encontramos, y aunque es pequeño tratan de aprovechar al máximo los recursos de que disponen. En cualquier espacio susceptible de cultivar siempre encontrábamos gente joven desbrozando terreno y cavando la tierra para plantar. 
No vimos maquinaria agrícola pesada, con lo que todo el trabajo era manual a golpe de azada y con palancas de hierro para arrancar los tocones de árbol que normalmente habían quemado antes. 
En un claro despejado encontramos a unos carpinteros serrando un tronco de árbol para obtener planchas de maderas, llamándome la atención su sistema. En una rampa de troncos posicionada a 30º del suelo y a 1,5 metros de altura habían situado el gran tronco del árbol, apuntalado, en el extremo más alto con una sierra manual dos operarios serraban las planchas de madera. Uno de los carpinteros de pie encima el tronco y el otro de rodillas en el suelo, efectuaban el movimiento de vaivén vertical de la larga sierra y con unas cuñas de madera iban separando paulatinamente las lajas que serraban, un trabajo lento y pesado pero os puedo asegurar que no se desviaban un milímetro del corte que estaban ejecutando. El resultado final nada tenía que envidiar al realizado por un moderno aserradero.