dilluns, 6 de setembre de 2010

Flashback 57

Siempre hay un día de nuestra infancia que alguien te pregunta “¿qué quieres ser de mayor ?” en mi caso lo tenía muy claro -quería ser aviador, mejor dicho piloto-, hasta que me di cuenta que tenía un gran problema con el mareo. Con el tiempo dos opciones más se perfilaban en mi mente juvenil –quería ser dibujante o fotógrafo- y así empecé a formarme, pero descubrí que la fotografía dibujaba más fielmente la realidad, intervenía la magia de la química que me encantaba y decidí ser mago del cuarto oscuro.

Un buen día, se puso en funcionamiento el aeródromo General Vives, igualadino que fundó la aeronáutica militar española, y tuve la oportunidad de surcar los cielos y unir mi primera y la definitiva opción de mi vida. Fotografiar volando en una Piper de plano alto, a los planeadores sin motor que utilizaban en el aeródromo los fines de semana. Con mi Nikon FTN y el tele 180 f 2,8 enfoqué hacía las nubes, con la ventana lateral bajada y, experimente una sensación difícil de olvidar.