divendres, 29 d’octubre de 2010

Cementerios

La palabra cementerio viene del término griego koimetérion, que significa dormitorio, según la creencia cristiana, los cuerpos dormían hasta el Día de la Resurrección. Los romanos, dicen los historiadores, que enterraban a sus muertos en sus propias casas prius in domo sua quisque sepeliebaiur”. Pero las leyes de las Doce Tablas proscribieron este uso para librar a los vivos de las infecciones.

Los pueblos antiguos tenían por principio enterrar los difuntos fuera de las ciudades y así lo hicieron también los primeros cristianos, aunque hubo excepciones y personas notables fueron enterradas dentro de las iglesias.

El deseo de descansar al lado de las reliquias santas dio lugar a los cementerios contiguos a las iglesias, y algunos de ellos, generalmente en zonas rurales y de montaña, han continuado y siguen vigentes en la actualidad.