dimecres, 12 d’octubre de 2011

LA CAZA. UN AÑO MÁS

Un año más los silencios y sonidos del bosque son alterados por los clásicos y característicos que emiten los propietarios del coto, ellos son durante unas horas los auténticos reyes de los bosques y campos y sedientos de “caza” acuden puntualmente en otoño con los: coches, perros, indumentaria reglamentaria y potentes armas para abatir a cualquier animal que se mueva entre el boscaje, toman de nuevo el territorio y la muerte imprescindible para que exista la cacería, aunque parezca contradictorio, toma vida.

Mi afán no es iniciar un debate sobre si o no a la “caza” pero si que un año más quiero manifestar y denunciar el comportamiento de algunos cazadores con sus perros. Animales encerrados en condiciones pésimas, abandonados por sus propietarios o dejados en manos de los responsables de los cotos durante la larga época de veda, ellos, los perros cazadores, son las verdaderas víctimas de las cacerías.