dilluns, 27 de febrer de 2012

Flashback 134

Las estribaciones del Sahara Occidental, el más puro entre los desiertos de arena, ocupa la mayor parte de Mauritania, uno de los países más pobres de África, cuya economía se basaba en la pesca y la minería con importantes yacimientos de hierro y cobre, con una paupérrima población por kilómetro cuadrado. Cuando entramos en esta zona la sensación de soledad la experimentaríamos en las sucesivas largas etapas de 400 km. durante las cuales, no encontraríamos donde repostar ni una sola gota de combustible, y donde podíamos tardar más de dos días para recorrerlos. Si topábamos con alguna persona (sucedía ocasionalmente) era el indicativo de la presencia de algun yacimiento acuoso, acostumbran a estar muy diseminados, suelen ser profundos, escaso su nivel de extracción de agua y su gusto es salabroso. 

En las paradas técnicas que hacíamos, necesarias normalmente y obligatorias a veces, solía aparecer una persona con ánimos de conversar y fumarse su pipa de hash en compañía de unos extranjeros que seguramente podrían regalarle cualquier cosa de utilidad en su mundo, por insignificante o nimia que a nosotros nos pudiera parecer, nos preguntábamos -si estamos en medio de la nada, de donde podían salir aquellas personas-. 

En ocasiones el trazado de la pista se perdía en varios kilómetros por la invasión de ésta por la arena, si esto sucedía las normas establecidas eran de: motos y Land Rover permanecer juntos para no perder el contacto auditivo y visual y navegar por una parte de intuición, otra a la vista y la brújula en la mano buscando vagas referencias en el horizonte.