dilluns, 19 de març de 2012

Flashback 137

A medida que nos acercábamos al túnel ferroviario de Choum, dirección a Char, por donde la via del tren minero bordeaba la frontera Sur del ex Sahara español, en unas pequeñas elevaciones montañosas de unos 300m de altitud, con abundante agua salabrosa y muy poca de dulce, empezamos a encontrar algún que otro asentamiento con pequeñas construcciones estables, mayoritariamente hechas de ramas y paja. Éstos estaban ubicados en los valles arenosos al amparo y resguardados del rigor del desierto que les proporcionaban la negras montañas. 
En uno de los asentamientos que encontramos era tal la sed que tenía que les pedí un poco de leche de cabra –bebiéndome un litro y medio de un tirón, directamente desde la misma palangana en que me la ofrecieron- agotadas las existencia debieron ordeñar de nuevo las cabras para satisfacer al resto del equipo. 

Todavía nos quedaba el paso de montaña de Timzac antes llegar a Atar, hacia donde nos dirigíamos, lugar donde confluyen diversas pistas provenientes de varios oasis y palmerales situados más al Noreste, rutas que solo utilizan los nómadas que tras cientos de kilómetros de puro desierto conectan con la transahariana que parte de Adrar en Argelia y llega a Timboctou en Mali.