dilluns, 4 de març de 2013

Flashback 187

Estábamos muy ilusionados con las adquisiciones que conseguimos para “ el Museu de la Pell d’Igualada “ y proseguimos ruta adentrándonos hacía el centro de África dirección Bambari. El trayecto de Bambari a Bangassou transcurría por la zona de la etnia Banda, cuyas referencias me venían de mi pubertad leyendo las aventuras del Hombre Enmascarado que, con dos pistolas automáticas al cinto, repartía puñetazos marcando las mejillas con su anillo de calavera; estas aventuras transcurrían en la selva de los pigmeos Banda, sus aliados nativos, y nosotros estábamos por su zona. Nunca hubiese imaginado pisarla, ya que creía que todo era invención del guionista de las aventuras, inclusive el nombre de la etnia pigmea. 
Recién iniciada la marcha nos encontramos con un grupo de pigmeos de los que destacaban dos ancianas súper cargadas de leña en sus espaldas y un cazador armado con una lanza, un palo y una cuerda de liana, me enamoré de su lanza, exquisitamente forjada, y tras una pequeña demostración de su uso y unas negociaciones se la intercambié por una capelina de lluvia, que me pidió, y a la que seguro, daría un mejor uso que yo, todos contentos proseguimos ruta hacía Bangassou ya en territorio de la etnia Nzakara.