dilluns, 23 d’agost de 2010

Flashback 55

Al final de la contienda, cuando se proclamó vencedor el azul, numerosos inmuebles cambiaban de uso y propietarios, éstos no dudaron en aplicar simbología en los frisos y fachadas para que nadie dudará de “quién es quién”. El edificio del Ateneu Igualadi de la clase obrera pasó a denominarse Centro Nacional, manteniendo su estructura básica pero con nuevo enfoque.

Cuando fotografié el friso que presidía la fachada de la entrada, las cosas ya estaban cambiando más o menos, pero todavía nadie se atrevía a meterse con ciertos signos.

Años más tarde el edificio fue recuperado por sus legítimos y anteriores propietarios, y la popularmente conocida “gallina” fue sustituida por una colmena revoloteada por un enjambre de abejas.