dilluns, 25 d’abril de 2011

Flashback 90

Cuando me desplazaba a Barcelona para suministrarme de material fotográfico, o acudir al laboratorio Carreras para revelar el Extachrome E-3, lo hacía con La Hispano Igualadina para disponer de algún tiempo libre. Mientras iba con mi cámara por el eje de Las Ramblas desde Casa Baltà, donde trabajaba Miquel Àngel (actualmente en Casanova), hasta Alexandre de la calle Sant Pau donde me atendía el trajeado y fino Sr. Olvera, para cruzar la calle y encandilarme en los escaparates de Arpi.


Era en este recorrido donde dejaba perder mi mirada en busca de aquel personaje que no encajase en el entorno. Igualada, mi ciudad, no ofrecía esta diversidad de personajes y vestimentas, una ciudad dedicada a producir moda era demasiado homogénea y monocromática, además nos conocíamos casi todos.


Barcelona me ofrecía un especial atractivo con sólo circular por Las Ramblas y, cuando alguien me interesaba lo seguía hasta lograr una imagen de mi agrado; en otras ocasiones practicaba simplemente la rapidez de un encuadre: enfocar la cámara, regular diafragma y disparar todo ello en un instante de visión, más o menos afortunado, para luego reflexionar visionando la copia fotográfica y analizar la pericia que iba adquiriendo como fotógrafo.