dilluns, 17 de desembre de 2012

Flashback 176

Después de dejar Enugu pasamos por un poblado de tamaño mediano donde en un gran descampado flanqueado por almacenes había un numerosos grupo de gente que nos llamó la atención. Decidimos parar para ver que pasaba y de pronto irrumpimos de lleno en una fiesta popular, nada turística y totalmente autóctona, donde, en un amplio claro, un bailarín (con zancos y a tres metros del suelo) ataviado como un misionero católico, perseguia, danzando a ritmo de percusión, a un nativo que llevaba una máscara de cuero del tipo que usan para ahuyentar los espíritus. 
Al vernos interesados en la fiesta las autoridades que la presidian nos invitaron a entrar en otro de los almacenes, atestado de gente, en el cual se celebraban más danzas rituales donde los bailarines con máscaras, iban ataviados con sorprendentes y variados trajes. 

Cuando eres el responsable de rodar el documental de la expedición con una Paillard Bolex de 16 mm y tomar las fotografías, suelen faltarte manos, hombros y cuello para sujetar las cámaras, y a veces… parece que la cabeza no llega a procesarlo todo, ya que no puedes parar ni un momento de analizar que encuadre, plano, secuencia... y en que soporte (cinematográfico o fotográfico) debes capturar la toma para después poder disponer de ella. Aceptar ambas responsabilidades no lo aconsejo a nadie, pero la energia y capacidad de la juventud puede con casí todo y yo era muy joven.