divendres, 31 de gener de 2014

La disparé hace 9.590 días


Fotografiar campañas de publicidad, en mi caso, no siempre ha sido sinónimo de realizar exactamente el boceto aprobado por el cliente; bien al contrario, pues lo que mayoritariamente se me pedía era que aportara creatividad al mismo. 
El código que recibí para la realización de la campaña de medias (de la imagen que presento) fué –una imagen con piernas perfectas y súper largas, donde no se identifique ningun target de mujer, ya que debe cubrir un amplio sector de público objetivo-, hasta aquí ningún problema, pero cuando me presentaron el boceto percibí que habría problemas con las pose de la modelo, cosa muy habitual, al menos por aquel entonces. Los dibujantes solían alargar los cuerpos de los personajes a su conveniencia (ahora ya no dibujan bucean en google y copian) y era sumamente difícil hacerles entender que el tamaño de éstos, en la realidad no daban para todo lo que ellos habían dibujado en el boceto. 
Acordamos que la modelo estaría sujetada por la cintura por las manos de un atleta manteniéndola en el aire, sin que los pies tocasen el suelo y para darle mayor armonía y textura a los cuerpos, trabajaríamos en B/N. 
Los casting de piernas suelen ser complicados, pero asumibles si dispones de un buen equipo. En esta imagen lo más importante era como sujetar a la modelo, ya que el atleta no debía levantarla de verdad, puesto que si así lo hiciera la presión de sus manos deformaria su cuerpo. 

La disparé hace 9.590 días, y para hacerlo monté un soporte aéreo trapezoidal con dos escaleras a 2,50 metros del suelo, colgando a la modelo suspendida a pocos centímetros de éste, sujetándola por las axilas con unas bridas de escalada almohadilladas, permitiendo así al atleta escenificar la acción de que estaba levantándola, pero en realidad todo el esfuerzo lo hacia ella, ya que él simplemente la rozaba. 
Iluminé el fondo gris con un cañón HMI de 6.500ºK equipado con accesorios “Gobos de Sombras” que me permitían modelar las zonas oscuras donde integrar al atleta con el fondo y el suelo, ya que en estas zonas oscuras era el espacio donde debían estar la piernas de la modelo. Para iluminar a los personajes trabajé con proyectores spot Fresnel 3.200ºK de distintas potencias, ya que su tono de luz rojiza aclaraba la piel y, al igual que en el fondo, me permitían modelar y controlar la luz. La cámara Hasselblat 500 ELX con óptica de 120mm y f 8 mantenia una profundidad de foco perfecta; la película Ilford FP4 de 120 me ayudaba en el tono y contraste. El punto de vista, muy importante siempre que fotografiemos piernas, más o menos alto en función de la óptica para alargar las piernas de la modelo. 
Todo se ensayó antes de las tomas fotográficas, ya que una vez iniciadas éstas debían ser rápidas y concisas, puesto que sabía, que ambos modelos no aguantarían demasiado tiempo. Anna Larr, la modelo, colgada de las axilas y posando con las piernas y Ramon Feijó, el atleta tensando los músculos de sus brazos pero sin presionar nada. Ambos quedaron exhaustos por las diversas versiones y posiciones que realizamos, pero, también, contentos por el resultado. 
Durante mucho tiempo el equipo recordó esta sesión: Ana y Ramon por las agujetas que tuvieron durante días y el resto por la satisfacción que produce lograr el objetivo.

dilluns, 27 de gener de 2014

Flashback 230

Teníamos prisa por llegar a casa y quemábamos los kilómetros, por docenas, en una ruta donde no nos cruzamos con ningún otro vehículo. Aunque estábamos circulando por territorio Samburu las pocas fotos que tomé fueron desde la ventanilla del copiloto, ya que como favor especial me detenían, unos segundos, el Land Rover para que ésta no saliese movida, aunque solían recordarme que a mí ya me gustaban las fotos movidas y que a veces, incluso, las hacía así a propósito. 
Los Samburu son primos hermanos de los Masai del sur, de los Turkanas del oeste, y algo menos belicosos, pero no siempre es fácil distinguirlos. Viven del ganado, se alimentan de leche, siempre van con su lanza, protegiendo la punta con un pom pom negro, un palo y un machete mientras acompañan al rebaño. 

En una parada técnica descubrí entre las depauperadas acacias a un elefante macho solitario al que decidí acercarme, a pie, para tomarle unas fotografías. Las pautas de aproximación fueron las correctas: avancé a favor del viento, despacio, con todo preparado, sin movimientos bruscos a pesar de las pinchadas de las acacias…, pero el paquidermo me descubrió, me miró fijamente para intimidarme, y como yo no me intimidé, empezó a batir las orejas y rascar el suelo con las patas, indicándome, de manera seria y potente, que no le apetecía tenerme tan cerca en su territorio, ante tales muestras retrocedí lentamente sin perderlo de vista, llegando al Land Rover con las pulsaciones aceleradas, ya que por mucho que los hayas visto en plena libertad imponen enormemente cuando los miras cara a cara en un tramo espacial muy corto, que los puedes oler y el polvo que levantan sus patas te llega a los ojos. Más adelante divisé a lo lejos alguna que otra manada de elefantes bajo la sombra de las acacias a los que fotografié de lejos, pero la fauna no abundaba, ya que el territorio por el que circulábamos era de gran pobreza y escasa vegetación hasta llegar a la frontera de Etiopia. 





dijous, 23 de gener de 2014

La disparé hace 1.580 días


Desde años soy asiduo a la Fira de Teatre al Carrer de Tàrrega, a la cual asisto a modo de un cazador a la captura de imágenes. Éstas deben interesarme en si mismas, pero por encima de todo deben estimularme creativa, estética, conceptualmente… y porqué no también técnicamente. Conocer el mundo de las artes escénicas es básico y más aun si estamos hablando de un gran evento cultural como puede ser un festival como éste, ya que cabe la posibilidad de perderse fotográficamente hablando. 

Hace 1.580 días asistía a un espectáculo, que a diferencia de lo que me pareció en el programa, era bastante aburrido y las imágenes que obtenía carecían de interés para mi. Mi ubicación no me permitía moverme en el espacio (esto es algo que hay que valorar muy y muy bien al fotografiar teatro) por lo que analizando la situación decidí dar protagonismo a las pequeñas luces que envolvían al personaje que situado en una especie de mastaba y vestido como un profeta, recitaba “quién sabe que” siempre iluminado por un cañón HMI filtrado en verde. 
En mis manos la Nikon D 30 y en mi bolsillo una Lumix DMC LX2 que tiene sus limitaciones en zonas muy oscuras. Quizás porqué siempre me ha interesado el movimiento, ya que el ojo humano presta más atención a los objetos en movimiento que a los estáticos, opté por la Lumix a longitud focal de 25mm y que a f 4,9 con óptica Leica da muy buenos resultados; ajusté la sensibilidad para obtener una obturación lenta de 1/3 de segundo y con un movimiento de cámara sincopado, estático al inicio y rápido al finalizar la obturación tomé las imágenes. Lo más difícil es ajustar el movimiento de muñeca que dirige la cámara en una obturación lenta, pero 1/3 de segundo en una cámara compacta que no inicia la obturación cuando pulsas el disparador, no es un tiempo tan largo para realizar estos dos tipos de movimientos en uno solo. 

Este tipo de fotografia puede darte imágenes espectaculares si sabes imaginarte el resultado a priori y decides arriesgarte. 

Taller. Teórico – Práctico : LA FOTOGRAFÍA Y LAS ARTES ESCÉNICAS

dilluns, 20 de gener de 2014

Flashback 229

En Nairobi tuvimos que solucionar ciertos temas burocráticos relacionados con los visados de Etiopia y Sudán, pero como a mi pasaporte se le habían agotado las páginas tuvimos que acudir a la embajada española para que me expendieran otro pasaporte. El problema surgió cuando, según el embajador, no podia expedirse un pasaporte nuevo si el viejo estaba vigente y sin caducar. Después de mucho discutir, parlamentar, negociar, suplicar… se me ocurrió que podríamos grapar un nuevo pasaporte al agotado, anular éste y dar validez al nuevo, ya que se sobreentendía que el motivo de dos pasaporte grapados era la falta de páginas en el primero. No muy convencido el embajador dio el plácet, pero el encargado de expedirlo no parecía dispuesto ha hacer algo tan extravagante, por lo que tuve que convencerlo, si él me facilitaba el nuevo pasaporte y los sellos correspondientes, me lo haría yo mismo, y él no incurriría en ninguna falta. Durante años viajé con este doble pasaporte grapado expedido en Kenia y como los aduaneros no sabían muy bien a que atenerse me miraban raro, pero jamás tuve problemas, aunque evidentemente eran otros tiempos. 

Papeleos solucionados salimos de Nairobi dirección a la cordillera Aberdare donde está el monte Kenia que con sus 5.202 metros es el segundo más alto de África, situado en territorio kikuyu, para pasar después de la población de Isiolo en plena zona de la étnia Samburu, donde la carretera deja de serlo y la verde vegetación esconde los primeros poblados, hasta que de golpe las hojas verdes se convierten en espinas y la tierra se vuelve polvo rojo hasta la frontera con Etiopia. 





divendres, 17 de gener de 2014

La disparé hace 14.600 días


La celebración de la fiesta lúdica de “ Els tres tombs ” en honor a St. Antonio Abad que en el mes de Enero llena de carruajes, carretas, diligencias, jinetes, … todos ellos debidamente caracterizados y ataviados según los cánones de épocas pasadas, más o menos lejanas, las calles de pueblos y ciudades de Catalunya, fue durante muchos años cita obligada para mi. 
Me gustaba situarme, generalmente, en la zona donde aún nadie había optado por eliminar los adoquines de una de las calles más céntricas de mi ciudad natal, Igualada, ya que junto a la vestimenta y atrezzo de los participantes se acentuaba mucho más aquel toque de –viaje al pasado-. Las mañanas frías y a veces con algo de niebla, propias del invierno, sumaban, siempre, a favor de buenas tomas que año tras año iban acumulándose en mi archivo fotográfico. 

La niña protagonista es la hija, de Tonet Ros, uno de los principales impulsores de “Els tres tombs”. Procedente de una de las sagas de “traginers” más importantes de la ciudad, su gran pasión y obsesión por ese mundo -en que los animales de tiro: caballos, mulas… eran la fuerza que movia a personas y mercancías de un lugar a otro- le llevó a fundar el “Museu del Traginer de Igualada” donde se puede ver una amplia colección de carruajes y artículos vinculados a ellos. 

Tomé la foto con la Nikon FTN y el angular de 24mm en Ektachrome 64. En aquella época me encantaba experimentar con este angular, llevando al límite sus posibilidades. Su utilización me permitía estar en el centro de la acción y potenciar el sujeto que fotografiaba. No se si Cartier Bresson tenía o no tenía razón cuando decía –los fotógrafos podrían clasificarse, en su actitud, por las ópticas con las que trabajan-, però para mi el angular de 24mm. ha sido durante muchos años una de las ópticas básicas en mi equipo, llevando siempre una cámara con el 24 mm f.2,8 montado.

dilluns, 13 de gener de 2014

Flashback 228

Nairobi situada a 1.675 metros se fundó a partir de una antigua aldea kikuya llamada Voi en la que el ingeniero Preston hizo parada durante la construcción del ferrocarril. Ésta propició la edificación de bastantes chozas para los trabajadores siendo la semilla donde nació la actual Nairobi, capital de Kenia, centro neurálgico del turismo de safaris fotográficos en la actualidad. 
Cosmopolita y multiracial era un claro ejemplo de la colonización británica, tanto en los edificios como en las costumbres. La religión en Kenia se distribuye, al menos por entonces, de un 37% de animistas, 38% protestantes, 22% católica y tan sólo un 3% de mahometanos. A pesar de éste pequeño porcentaje sus mezquitas en Nairobi destacan por su singular arquitectura por encima de cualquier otro lugar de culto y alguna que otra casa Tudor. 

No exenta de las contradicciones de una gran ciudad, en Nairobi convivían mundos bien diferenciados, y en plena calle podías encontrar desde: un grupo de colegialas correctamente uniformadas, pero descalzas; un policia que dirigia el tráfico subido en un pequeño atril con sombrilla, el cual le ofrecía mayor visibilidad de la calles; un predicador vestido look militar, con machete enfundado a la cintura, casco en la cabeza, un palo en mano y bandera roja con un cruz estampada en la otra y a pleno pulmón iba recitando sus creencias; etc, etc… sin olvidarnos del camping lleno de turistas viajeros que aportaban a la ciudad ese toque multinacional dándole un aire muy cosmopolita y que nosotros disfrutamos al máximo, ya que en todo nuestro viaje no habíamos podido intercambiar experiencias con viajeros de diferentes y variadas procedencias. 
Como en el camping reinaba tal bullicio y cierto desorden decidimos etiquetar a nuestra mascota, una tortuga, que nos habíamos encontrado semi commocionada en la carretera, a la que curamos y adoptamos. Para no perderla de vista en el bullicioso camping, le implantamos una bandera amarilla de Bultaco sujeta al caparazón con cinta adhesiva, pudiendo así tenerla localizada en todo momento. 






dilluns, 6 de gener de 2014

La disparé hace 6.205 días


El primer libro fotográfico IGUALADA de la trilogía sobre Igualada, mi ciudad natal, concluye con la imagen que ilustra este post. Un grupo de pajes reales regresando a sus lugares de origen, felices y satisfechos de haber podido experimentar tantas emociones en una sola noche. En Igualada es tradición que los regalos los entreguen en mano, casa por casa, los pajes (en la actualidad son alrededor de 800) que debidamente organizados y distribuidos por toda la ciudad cumplen desde hace muchos años con esta tarea. Se hace difícil explicar las sensaciones y emociones que se agolpan en la mente de niños y mayores, cuando 4 o 5 pajes reales entran en casa para entregar los regalos. 

La imagen la tome a altas horas de la noche utilizando TMAX 400 forzado a 1.200 ASA, cámara Nikon F2, con objetivo 50mm. F 2,8 - 1/30s. Los pajes andando hacía mi y yo retrocediendo a la par en la calle Argent de Igualada del 5 de Enero de 1997.