dilluns, 14 de febrer de 2011

El libro de artista, una opción alternativa

Passanant Foto 2011 está ultimando el programa de su sexta edición. Una de sus novedades para este año será una exposición de libros de artista. El miércoles (16.02.2011) las bases de participación estarán colgadas en: http://blogbou.blogspot.com - www.passanantfoto.cat



El libro de artista, una opción alternativa


Todo el arte del siglo XX refleja la lucha por ensanchar el concepto de obra de arte. Y no hay duda que la expresión artística en forma de libro se incluye en una de sus conquistas primordiales en el llamado libro de artista que, no es ni un libro de arte ni un libro para ser leído.

El libro de artista rompe definitivamente con el concepto tradicional de libro ilustrado, basado fundamentalmente en la combinación de texto e imagen que escritores y pintores venían realizando desde la mitad del siglo XIX. Este nuevo concepto de libro, que nace por la voluntad del artista como una obra de arte, como un objeto de arte donde se dan cita el espacio y el tiempo, se arraiga definitivamente a principio de los años setenta, con la eclosión y maduración del arte conceptual. Así, el libro se convierte en un vehiculo para las ideas y de aquí nace la noción del libro como idea. Algunos trabajos de futuristas, dadaístas, constructivistas o surrealistas pueden considerarse - juntamente con la ruptura estética que operan las revistas de vanguardia - antecedentes del libro de artista de los años setenta.


No se puede negar que la noción de ready-made abre primero las puertas a una mirada del libro como objeto y que su inventor Marcel Duchamp, es el antecedente más lejano y, a la vez, más inmediato, del libro de artista, sobre todo con la conocida Boîte-en-Valise, de 1936, y que puede ser considerado el primer libro-objeto, autónomo, o anti-libro del siglo XX.


De hecho, la concepción que inicia Duchamp es necesario distanciarla de las diversas manipulaciones de qué puede ser objeto un libro y que a menudo genera una gran confusión. Esto quiere decir que un libro de artista no es lo mismo que un libro ilustrado, realizado con técnicas espectaculares, con una cubierta extravagante, con relieves o formas inhabituales, sino toda otra cosa; en definitiva, "el libro de artista no es un libro de arte", es el libro como idea.


La fotografía empieza ha jugar un papel en la obra de algunos artistas cuyo proceso conceptual necesita de un soporte-libro. Es el caso de las secuencias fotográficas e imágenes seriadas de los libros de los americanos Ed Ruscha, Bruce Nauman, John Baldessari… También algunos artistas ingleses, como Hamish Fulton o Richard Long, dejaron en sus respectivos libros el registro fotográfico de sus paseos y excursiones planteados como una obra de arte.



Teresa Jové

Coordinadora de Passanant Foto