dilluns, 21 de febrer de 2011

Flashback 81

Los deportes del motor seguían ejerciendo una fuerte atracción en mis experiencias fotográficas, combinaban: una estética; un cierto riesgo; la búsqueda de buenos puntos de vista y el aspecto técnico de plasmar la velocidad y el movimiento en las imágenes.

En trial y motocross dominaban las motocicletas de factura catalana Montesa, Bultaco y Ossa. Cada fin de semana se organizaban salidas con las trialeras y eran frecuentes las pruebas y los campeonatos tanto locales como nacionales a los que asistía. En esta época disfruté mucho fotografiando ya que tenía que implicar todos los sentidos en ello y era emocionante, también hice amigos con los que más adelante participé en grandes expediciones con motos de trial. Yo no tenía moto y en algunas ocasiones me dejaban una Cota 347 con la que practicaba, aunque en más de una ocasión lo que practiqué fue el vuelo sin motor por encima del manillar con aterrizaje libre sobre el suelo. Todos reían, pero no dejaban de animarme, no se si porque querían divertirse a mi costa o deseaban que fuese un buen piloto de trial.