dilluns, 14 de gener de 2013

Flashback 180

Uno de los aspectos que iba manifestándose en nuestro paso por Camerún era el religioso: musulmán el norte, animista el sur y con una fuerte implantación de misiones cristianas de todo tipo de congregaciones que de forma más minoritaria, pero con insistencia, estaban presentes tanto en grandes ciudades como en cualquier rincón del país ofreciendo, a menudo, acogida al viajero. 
La misión de Mbanga, camino a Yaounde, utilizaba como campana de llamada a los fieles un vieja llanta de camión suspendida entre dos palos. No muy lejos, en otros poblados, se apreciaba un fuerte arraigo de las prácticas animistas, con monumentos esculturales erigidos a modo de altar frente las paillottes donde se representaban a figuras humanas a tamaño natural, destacando los ojos en blanco obtenidos con la inserción de conchas de nácar en los rostros de dichas esculturas. 
A medida que avanzábamos hacía el este, éstas influencias animistas de todo tipo se manifestaban con más fuerza y mayor presencia.