dilluns, 28 de gener de 2013

Flashback 182

En el momento de entrar en la RCA este país estaba bajo el yugo de Jean-Bédel Bokassa, nombrado a si mismo como “emperador”. Fue un dictador cruel, arbitrario y ambicioso que gobernaba con mano de hierro al servicio de sus intereses. Vinculado a denuncias por estamentos internacionales sobre la violación de los derechos humanos; sus negocios con las compañías extrajeras, la relación con Giscard d’Estaing y los diamantes… con este currículum no nos tomamos a broma el paso por este país y debo decir, que fuimos testigos de grandes arbitrariedades cometidas por su gobierno al que le faltaba un “plis-plas” para ser derrocado. 

Al principio la estación de lluvias se nos mostró con chubascos, tormentas, y humedad ambiental alternada con días soleados; a pesar de estar adentrándonos en zona ecuatorial los días lluviosos eran fríos, aunque cuando salía el potente sol secaba nuestra ropa y nos acostumbramos a la nueva climatología, pasando de estar completamente mojados a secos en breves espacios de tiempo. 

Nuestro paso con las motocicletas creaba expectación entre los nativos que no estaban acostumbrados a ver europeos circulando por un país con pocos o casí ningún atractivo turístico. A decir verdad creo que no nos encontramos a ningún extranjero a excepción de un solitario holandés, que estaba preso desde hacía varios meses por faltarle el respeto al Perfecto de la Región, el cual nos pido si podíamos comunicar su situación a la diplomacia holandesa. 
Uno gesto mal interpretado, de uno de los motoristas del grupo, estuvo a punto de ponerle en la misma situación del “holandés”, sólo las repetidas peticiones de disculpas por parte de todo el grupo de manera muy diplomática y sumisa, pudo zanjar el incidente quedando libres para seguir nuestro camin.