dimarts, 22 de juny de 2010

Día 23 de junio. Vigilia de San Juan

La mayoría de los pueblos de las civilizaciones antiguas, el día de hoy, celebraban el solsticio de verano. Es el momento del año en qué el Sol se encuentra en el punto más alto del zénit y cuando es visible por más espacio de tiempo; por lo tanto, es el momento máximo de esplendor del sol y el día más largo del año.
Los pueblos de las civilizaciones modernas celebran todavía la fiesta del solsticio cristianizada y se conservan algunas creencias de tiempos lejanos. Las fiestas y costumbres de la noche de San Juan recuerdan mucho a las fiestas romanas en honor a “Pal.las”, que había sido la divinidad del fuego. El cristianismo en un principio combatió las hogueras y condenó con dureza su encendido, por sus orígenes paganos. La costumbre, pero, estaba tan arraigada que no le fue posible extinguirlo; los clérigos cristianos lo aceptaron y le cambiaron el carácter, y las autoridades civiles siguieron su ejemplo.
De las tres costumbres relacionadas con el fuego propias de esta noche, comunes en todos los pueblos de la vieja Europa ( las hogueras, las carreras por los campos con fuegos encendidos y las ruedas de fuego) en nuestra casa -Catalunya- encontramos el encendido de hogueras.
Muchos y varios son los beneficios, significados y creencias que antiguamente se atribuían a las hogueras de la noche de San Juan, pero hoy en día son un motivo, una oportunidad para preservar y reafirmar tradiciones y costumbres –ancestrales muy arraigadas en nuestro país- para compartir buenos, festivos y alegres momentos con nuestros vecinos.