dilluns, 14 de juny de 2010

Flashback 45

Mi trayectoria fotográfica seguía su curso exponiendo en distintas salas y galerías. Recibí el encargo de realizar una exposición sobre Santa Coloma de Queralt, villa natal del Conde de Queralt, comandante de la Nave Capitana en la Batalla de Lepanto con motivo del IV centenario, y desarrollé mi primer retrato sobre un núcleo urbano en una amplia exposición fotográfica.
Lo que no encajaba en una exposición, pero que nadie podía obviar ni eludir era el retrato del Caudillo que quisieras o no, presidía la sala. Un Francisco Franco que en su día la Armada lo rechazó por bajito, de aquí su afición por el mar y mostrarse vestido de almirante en el Nodo, que tenía orden de buscarle su perfil derecho, el fotogénico. El retrato de juventud quedaba obsoleto en comparación con su estado actual, estamos hablando de 1972, pero la espera para el desenlace final duró tres años.