dilluns, 21 de juny de 2010

Flashback 46

En Santa Coloma de Queralt continuaban llenando los silos de grano; una industria de confección se había quemado; corría el rumor de haberse encontrado monedas de oro en un desmonte cercano a las escuelas y se comenzaba a perfilar el proyecto de una potente industria de hormigón prefabricado, pero la estructura urbana tenía el mismo aspecto medieval que en tiempos de Jaime I. En la plaza de la Iglesia lo más moderno era la fuente de hierro que daba de beber a los niños que jugaban a la entrada del “call”.
No hace muchos años volví a fotografiar la ciudad para una publicación, en el casco antiguo y el “call” podía haber usado las mismas fotos de hace más de 35 años de mi primera exposición individual. Salvo algunas intervenciones urbanísticas y de estética -que mejor no se hubieran hecho- la ciudad creció hacía fuera, ampliando sus límites con chalets, modernizándose y olvidándose de sus orígenes. El hormigón va sustituyendo la piedra pero el caminar de sus ciudadanos, su carácter y modo de hacer en poco ha cambiado.