dilluns, 14 de març de 2011

Flashback 84

La seguridad en los circuitos era muy cuestionable, sobretodo en los urbanos, hasta que se desestimaron a excepción de Mónaco, por tradición y porque muchos de los pilotos tenían fijada residencia en el principado. El circuito de Montjuic ocupaba la práctica totalidad de la montaña y en la recta de tribunas del estadio se iniciaba y terminaba la carrera, pero el resto de montaña seguía siendo como una excursión. Si no tenías buen punto de vista cruzabas al otro lado, los comisarios se situaban fuera de las vallas en el interior del circuito y te avisaban si venía algún piloto, ralentizando la velocidad en las curvas de “la Font del Gat” y el “Museo Etnológico” donde tomaba fotos pegado a la protección metálica y a metro y medio del fórmula que apuraba trazada, cambiaba de angular a tele en función de los distintos puntos de vista que iba posicionándome durante la carrera.


Era joven, temerario, adoraba el riesgo, algo o bastante inconsciente, y con una cámara en mano no le tenía miedo a nada, pero sí sentía una mezcla de temor y respeto hacía las patrullas a caballo de los grises, con bigotito, que se apostaban en puntos clave a fin de mantener una cierta seguridad, cuando el entonces príncipe Juan Carlos acudía al Gran Premio de Fórmula 1, aunque como él se movía por boxes y tribuna los fotógrafos disponíamos de mucha autonomía en el resto del circuito, circunstancia que ha cambiado mucho en los grandes premios actuales.