La fotografía era mi pasión y sabía que si quería
convivir con ella permanentemente debía aprender, estudiar, ilustrarme y
practicar, ya que no hay mejor lección que un buen baño de realidad.
A menudo organizaba sesiones ficticias en las que pudiera
ejecutar aquellas ideas que había dibujado en un papel; testar una nueva
película o probar un flash; ejercitarme a resolver imprevistos; formarme en el
trato y la dirección de equipos, etcétera, etcétera. Os lo podéis creer o no,
pero aquellas insignificantes sesiones aportaron solidez a mi formación.
Con un flash de batería Multiblitz Press, Joan Carol como
asistente fotográfico y Gloria de modelo iniciamos un recorrido por los pueblos
y casas abandonadas de la comarca en busca de escenarios donde aplicar
conocimientos, habilidades, destreza, método… y a posteriori analizar
resultados.