dimecres, 30 de desembre del 2020

La disparé hace 11.832 días

 

Hay modelos que son ideales para imágenes de acción y otros son ideales para las estáticas, de ahí la importancia que tiene el casting en cualquier sesión fotográfica, ya que acertar en él facilita las sesiones fotográficas enormemente. 
 
La disparé hace 11.832 días y ella fue la imagen de la campaña de la colección “evolution” de la marca de ropa interior masculina JIM de la empresa igualadina Fabrilmalla. 
 
Analizadas las conversaciones con el equipo de diseñadores capitaneado Patricio Marin Price y Josep Ignasi Reixach director de marketing de Fabrilmalla, me pareció adecuado proponerles realizar la sesión fotográfica en mi estudio de la Gran Via de Barcelona, con un fondo blanco, trabajar en B/N, ya que el diseño de los tejidos de dicha línea se cimentaban en un juego gráfico repetitivo de dibujos pequeños en blanco y negro y con un grupo de un cinco modelos para así poder mostrar en una sola imagen la gama temática de cada sub-línea de la colección “evolution”
Aceptada la propuesta, nos pusimos a trabajar en el casting y la composición del equipo de colaboradores. Seleccionamos de entre los mejores cuerpos y aptitudes ante cámara a: Edi, Fernando, Ramon, Carlos y Michael. 
El estilismo y maquillaje fue responsabilidad de Estrella Elorduy, como asistente de fotografía tuve, como siempre en aquella época, a Txell Sabartes y a Teresa Jové como directora de producción y coordinadora. 
 
Fotografiar ropa interior masculina parece fácil, pero para una campaña publicitaria tienes que incentivar la imaginación ya que el producto ocupa una parte muy pequeña de la imagen y ésta debe mantener la visibilidad de la colección que ofrece la novedad del tejido estampado frente al patrón de la prenda. 
Por ello decidí trabajar con cinco modelos que tuviesen un buen cuerpo musculado, si ser exagerado, cuatro de ellos debían tener una altura aproximada y el quinto actuando de protagonista sería un poco más alto. 
Los agrupé en un encuadre compacto iluminando la imagen cenitalmente con un ángulo suficiente para destacar la imagen del protagonista que tenía la mirada hacia el nombre de la colección, mientras los rostros de los otros cuatro permanecían en sombra mirando hacia el producto y con los brazos recogidos a las espaldas para así compactar más el grupo. El fondo lo iluminé independientemente con un ligero degradado de blanco y trabajé con la Hasselblad 500C con la óptica de 105mm y film B/N T Max 100 iluminando con flashes Broncolor y accesorios nido de abeja y palas difusoras.